Una de gnomos, arbustos y árboles que no me dejan ver el bosque.

magma de ideas perdidas por el cerebro

Supongo que el desencadenante de todo este desconcierto puede ser debido a que acabo de terminar el primer libro de autoayuda que he leído en toda mi vida. Diré que quien me lo recomendó llevaba entre pecho y espada algo mas de tres txacolis, y servidora otros tantos. Lo tomé prestado de su estantería mientras abría esa sonrisa que delata a veces mi incredulidad ante cualquier amenaza best seller.

Pero lo leí. Y no me sentí mejor. Lo leí pretendiendo encontrar alguna clave, algún pasaje fantasma que se quedara atrapado en mi mente, no para siempre, que va, pero si para al menos un par de segundos, los necesarios para constatar que el tiempo invertido había valido la pena. No fue así. Sentí que había sido otra distracción mas en el camino que invento para justificarme los días.

Y es que puede adoptar la forma de un libro o la de cualquier otra cosa. La cosa es que la distracción ya es parte de mi ser. Me he terminado acostumbrando a su presencia en el día a día, hasta tal punto que a veces la confundo conmigo. Al principio pensaba que podría ser algo pasajero, pero la verdad es que acabo de descubrir que podría ser incluso patológico.

Todo comenzó cuando dibujé para mi un montón de sueños. Sueños ambiciosos. Sueños aventureros, avariciosos e incluso egoístas. Al poco me di cuenta de que esos sueños eran de largo recorrido, y yo no soy de esas que pueden estar con lo mismo durante mucho tiempo, ya que el aburrimiento suele venir a visitarme antes de concluir cualquier tipo de faena. Eso supuso un gran shock para mi y decidí que no pasaba nada por guardar esos sueños por si acaso, e inventar unos nuevos para ir tirando. Estos nuevos sueños convivían plácidamente con mi falta de atención y mi tendencia al aburrimiento patológico. No se molestaban los unos a los otros ya que cada uno tenía su hueco emocional reservado para cuando fuera necesario. Todo parecía fluir en un magma tranquilo y cotidiano, hasta que mi percepción constató que la distracción me visitaba con mucha constancia últimamente.

Comencé a analizarlo todo con mucha cautela ya que me cuesta reconocer que una persona como yo, tranquila, metódica, sistemática y ordenada conviviera con la distracción sin apenas percibirlo. La distracción me visitaba justo en medio de las cosas, me tocaba en la espalda y me invitaba a mirar hacia otro lado prometiéndome el éxtasis de la novedad. Yo, como alma que camina hacia la búsqueda del infinito y que huye del tedio existencial, la seguía pese a saber del doble filo de sus intenciones.

De repente me vi en el bosque de los días. La luz no lograba traspasar la frondosidad de las copas de los árboles. No podía caminar ya que la maleza superaba con creces mi altura y para colmo de males, encontré enanos de cerámica esparcidos por todos lados, de todos los tamaños, con gestos perturbadores que me hacían volver la cabeza para no asustarme. La distracción había comprometido todo mi ser dejándolo desvalido.

En un momento de lucidez, miré a mi alrededor y me di cuenta de lo mas importante: el bosque no era del todo desconocido ya que era tan solo un pobre bosque de rutina.

 

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About Lau

This is (*_*)lau's blog! Laura Sebastian aka (*_*)lau is a Spanish Art Director and MOIKKA's creative manager. please visit: www.moikka.es
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